jueves, agosto 24, 2006

Envejecer

Cada vez tengo mas claro que existen dos caminos hacia la vejez.

El que te lleva hacia la calma y sosiego de la sabiduría que proporciona la edad. Te dota de tolerancia, paciencia y respeto. Y te permite morir en paz contigo mismo.

Y existe otro que es de regreso, te hace volver al egoísmo de la infancia, a los caprichos, a la insatisfacción perpetua. Te nubla la vista y no te deja ver el poco tiempo que te queda de vida.

No se si se puede elegir el camino, creo que mas bien se toma mucho antes de ser consciente de tu estación y se llega allí por pura inercia. Creo que el camino va determinado por la superación de complejos, por lo abierto que hayamos tenido los ojos al mundo, por el reconocimiento de nuestros errores pasados.

Mi padre eligió el primero. Su mundo interior era rico. Me sorprendía la capacidad que tenía para ver las cosas siempre desde otro punto de vista, fuera de los conflictos, otro punto de vista generoso y por encima de cualquier banalidad. Se me quedaron grabadas para siempre sus palabras cuando le pregunte que es lo que debía hacer para solucionar un problema que hubo entre mis hermanas, de alguna forma yo actuaba de mediador pero el me dijo, “olvídalo todo y mira que es lo que puedes hacer para que ellas sean mas felices”. Creo que esta frase resume muy bien su filosofía, la recuerdo siempre en momentos de conflicto y me ayuda a olvidar los agravios. Creo que mi padre murió feliz, en paz, de mi mano….. hoy le echo mucho de menos…. mucho….

Sin embargo mi madre parece que escogió el segundo, nunca la he escuchado decir “lo siento”, nunca le he escuchado reconocer un error, justifica sus decisiones apelando a su intuición ganada con la edad y lo peor de todo, toma partido en los conflictos entre sus hijos. Han pasado cosas muy graves, no se trata de meras disputas. Creo que no se da cuenta de que no tiene tiempo para despilfarrar en encuentros y desencuentros. Se va aislando en su soberbia y corre el riesgo de acabar sus días sola… bueno, sola no, a mi siempre me tendrá, haga lo que haga ella siempre tendrá un beso mío… un beso de su hijo… cuando tengo tentaciones de pensar que mi madre no es buena persona me alivia mucho acordarme de aquellos tiempos en los que estando yo enfermo en mi cama ella venía y me besaba en la frente, un beso de madre. Y porque la quiero con toda mi alma, por eso me preocupa..

No se si ella estará a tiempo de cambiar de senda, solo espero que el día que muera lo pueda hacer como lo hizo mi padre, feliz, en paz y de mi mano.

9 comentarios:

Jean Bedel dijo...

Está claro que el primer camino es el bueno, pero no está al alcance de todo el mundo. Tampoco es que se decida, cada uno es como es y afronta las etapas vitales a su modo. No me puedo ni imaginar como afrontaré yo mismo la mía, si es que tengo la suerte de afrontarla ... Saludos man.

Vida de un Oso dijo...

Estoy de acuerdo contigo.
A ese punto se llega por inercia, todo en la vida o te enriquece que es el camino hacia la amplitud de miras o te embrutece que es el camino hacia el aislamiento.
Yo, y sé que tu también, sé que soy de los primeros... en cambio, mis padres son de los segundos y sus disputas han sido tremendas, tanto que a mi me anularon durante muchos años, yo tendría que haber tenido otra vida que estoy comenzando a vivir (de algún modo, volví a nacer hace algo más de dos años, cuando conocí a mi pareja).
Escuche una vez, a buen seguro en una película haciendo referencia de algún filosofo, que con la edad uno se radicaliza en sus posiciones. Si eres de los primeros alcanzarás la plenitud que tubo tu padre y de la que hablas, en cambio si eres de los segundos estarás como comentas sobre tu madre.
Lo sé porque mi padre y mi madre son así, los dos estan separados y mi madre vive sola y mi padre tiene una pseudo-pareja que estoy seguro que cuando vengan mal dadas no estará con él.
A mi me tendrán, y eso que tengo motivos para que no me tengan y aíslarme, pero opino como tu, un progenitor es un progenitor y un hijo es un hijo, y hay que saber ver las cosas con prespectiva.
No sé, quizás me este enrollando, en esencia, lo que quiero decir es que el camino que tomes, ya sea de apertura o aislamiento, es el que tendrás y con el que morirás, eso lo se a buen seguro.
P.D.: No me he enfadado con el post tuyo de ayer, no me explique bien, hay cosas que dí por sentadas y debí expresarme mejor. Psst, un secreto, ella es tremenda, de verdad... la quiero con locura y sé que la querré siempre, como diría tu padre, lo sé con certeza..... lo que sea yo, ya es otro cantar.

aNa dijo...

pppfffffuuu que chungo lo que planteas... Es tan difícil envejecer, y hacerlo de la forma que le guste a nuestros hijos. No se como lo viviré yo, pero espero que no me vuelva egoista porque es algo que no soporto. Lo que me temo es que seré es una gruñona y una cabezota de cuidado... :PPPP

O.k.,o.k.! dijo...

Mi madre también está envejeciendo mal, hasta una amiga mía que lee mis qujas en el blog y siempre me dice que no puede ser para tanto, que a ella le cae bien, ha visto el gran cambio tras visitarla por primera vez en diez años.

Lo que más me cuesta es tragar saliva y no responder cosas hirientes y ciertas cada vez que me ataca con críticas hacia m´y hacia mi hijo. Las mismas, cinco veces al día. Y se queja si no amos a visitarla...

airelai dijo...

El camino queda claro cuál es... Sin embargo, creo que es bueno respetar, comprender e incluso aceptar el segundo camino. Ahí empieza la tolerancia en mayúsculas.
A veces esperamos del otro lo que nosotros deseamos...
Si tu madre tiene claro el camino, simplemete... acompáñala, quiérela tal cual es, sin pretender cambiarla. Ese amor es incondicional...

Mil besos, un fuerte abrazo y un enorme graaaaaaaaaaaaacias.
Me encanta toparme con personas como tú.

Gemma dijo...

Yo sólo espero que mis hijos no se harten de mi.
yo he tenido de todo con mis abuelos, por ahora con mis padres no... y es duro ver como alguien que es muy dulce cambia los últimos meses de su vida... es muy duro!

Un beso.

paincore dijo...

Sabias palabras las de tu padre, realmente creo que el camino que escogio fue el mas sabio de los ke se pueden escoger....

Laia dijo...

Bueno, primero he de decirte que este post me ha impresionado, la reflexión me ha sugerido muchas cosas, y creo que tienes toda la razón del mundo. Me alargaría demasiado si comento todo lo que me ha hecho pensar, así que sólo decirte que espero envejecer y cuando llegue el momento, poder ser feliz al lado de los míos, de manera tranquila, como tu padre. Un beso muy grande.

DaliaNegra dijo...

Parece que sí,que van ganando la batalla ciertos rasgos.Si son buenos,genial, pero como sean del grupo agrio, fatal.
Creo que no somos del todo responsables(en parte sí,porque algo hemos hecho con nuestra vida para desembocar en uno u otro caso)pero también creo que el cuerpo y las vísceras nos mandan mucho y que a medida que envejecemos hay muchas cosas en nuestro carácter que se deben a achaques físicos.Bueno, es mi teoría personal,tal vez sea una parida, pero pienso así.
De todos modos,cuando tu mamá se muera seguramente lo hará en paz,porque pesarán más las cosas buenas,como ese beso que recuerdas y seguramente muchas otras cosas.
Un abrazo fuerte:)