Llevaba unos pantalones pirata azul celeste, una camiseta del mismo color, del color de sus ojos. Iba recién peinada, como a mi me gusta, con la raya a un lado y su larga coleta terminando en tirabuzones dorados hasta su cintura. Con su mano izquierda arrastraba su nueva cartera de color rosa… una cartera de mayores… con su mano izquierda se aferraba fuertemente a su madre. Desde su ángulo de visión me imagino que la situación podría ser bastante estresante, adultos de un lado para otro y niños colocándose en filas. Risas y llantos de otros niños, de alguna manera desconcertante.
Lucía me miró con las cejas arqueadas y ojitos vidriosos. Con su boquita seca me preguntó temerosa de conocer ya la respuesta… “Papá ¿Qué hacemos aquí?”.. Tenía miedo, miedo a quedarse sola, miedo a lo “desconocido”. Sus pequeños hombros estaban tensos.. No puedo explicar exactamente mis sentimientos, mi alma se estaba partiendo en pedacitos de imaginarme lo que ella podría estar sintiendo, me hubiera gustado poder quedarme con ella escondido en su cartera para que cuando me necesitara poder darle un abrazo, que ella sintiera mi presencia, que nunca se sintiera sola…. Pero no es posible…. Miré a Diana y vi que se le saltaban las lágrimas mientras esbozaba una pequeña sonrisa, sonrisa que delataba su reconocimiento de que quizás estábamos exagerando los sentimientos, que quizás no fuera para tanto.
Cuando apareció su nuevo profesor y se la llevo, Lucía empezó a llorar. No era una rabieta contrariada, era un llanto de pena, de sentirse “abandonada”. Cuando iba a cruzar el umbral de la puerta me tendió sus brazos y se aferraron a mí con fuerza. Me agaché y la abracé. Con su boca en mi oído me susurraba “papi, no te vayas” y yo sabía que me iba a ir, en ese momento no se me ocurría la forma de salir de esta situación, mi razón me inducía a separarme bruscamente con una sonrisa, pero yo soy muy débil de la zona de debajo del pecho…….. cuanto la quiero……Dios mío….. cuanto la quiero….
Lucía me miró con las cejas arqueadas y ojitos vidriosos. Con su boquita seca me preguntó temerosa de conocer ya la respuesta… “Papá ¿Qué hacemos aquí?”.. Tenía miedo, miedo a quedarse sola, miedo a lo “desconocido”. Sus pequeños hombros estaban tensos.. No puedo explicar exactamente mis sentimientos, mi alma se estaba partiendo en pedacitos de imaginarme lo que ella podría estar sintiendo, me hubiera gustado poder quedarme con ella escondido en su cartera para que cuando me necesitara poder darle un abrazo, que ella sintiera mi presencia, que nunca se sintiera sola…. Pero no es posible…. Miré a Diana y vi que se le saltaban las lágrimas mientras esbozaba una pequeña sonrisa, sonrisa que delataba su reconocimiento de que quizás estábamos exagerando los sentimientos, que quizás no fuera para tanto.
Cuando apareció su nuevo profesor y se la llevo, Lucía empezó a llorar. No era una rabieta contrariada, era un llanto de pena, de sentirse “abandonada”. Cuando iba a cruzar el umbral de la puerta me tendió sus brazos y se aferraron a mí con fuerza. Me agaché y la abracé. Con su boca en mi oído me susurraba “papi, no te vayas” y yo sabía que me iba a ir, en ese momento no se me ocurría la forma de salir de esta situación, mi razón me inducía a separarme bruscamente con una sonrisa, pero yo soy muy débil de la zona de debajo del pecho…….. cuanto la quiero……Dios mío….. cuanto la quiero….


19 comentarios:
Debe dar congoja sí, pero son ese tipo de cosas que hay que hacer por su bien. Cuando tenga 14 años no querrá verte ni en pintura en su clase, aprovecha ahora man :-)
Que post tan bonito, no tengo palabras.
Qué sentimientos tan hermosos...
Un abrazo!
Hola.
Siento si te has ofendido con mi post de hoy, no quería generalizar, pero si lees lo que he puesto en los comentarios, hay cosas que nos perjudican mucho.
En definitiva, pienso igual que tu.
Ainssss, pero que dulce eres :)
bicos!!
Anda el papiiii!!!! pues es verdad, de aquí a unos años te dirá que ni loco lo acompañas al cole... da penita pero han de afrontar estos momentos, son más importantes de lo que parece a simple vista!!Lo que os espera es buenísimooo!!!!un beso!
Tengo dos hijos, uno de 2 años 8 meses y otro recien nacido, y siento que cuando vayan al cole se me va a romper el corazòn en mil pedazos, aunque ellos no llegaran a llorar. Pero es verdad lo que comentan, en unos años, les va a dar pena que los acompañe al cole y que los llene de besos, como hago todo el día y todos los días.
Saludos.
No sé como te lo montas pero, que bien que describes los sentimientos!!!
Creo que mañana me ocurrirá lo mismo con mi enano... ya tengo un nudo en la garganta.
Que tierno como escribes sobre tus niñas!me encanta!
porque sabes que "esa" sensación es la mas cabrona que se puede experimentar, porque sabes que un abrazo ayuda, porque tú sabías las palabras "no te vayas, papá", porque tú las has dicho, igual ya no en el cole, sino mas mayor, porque lucía es tu retrato incluso mejorado, tu oportunidad del lienzo blanco, porque ni tú mismo le puedes asegurar que no va a volver a sentir esa sensación, porque sabes que le puedes dar la vuelta; lucía, mi niña, muchas veces va a sentirte sola, y papá no siempre podrá darte ese abrazo, ni decirte ánimo, pequeña... joder, malasanta, mamonazo!!! porque no se cómo coño lo haces siempre, pero me has hecho sentir lucía. hoy no he sentido como malansanta, sino como una niña que ya deja de serlo.
Eres grande, malasanta. A que lloro? no se si darte un katanazo o darte otro abrazo a ti.
(en voz bajita, a lucía y a malasanta... nunca se está solo)
por si no ha quedado claro, porque a veces soy tan bruta que se me cuelan palabras como mamonazo, katanazo... qué suerte tienen tus tres razones. y qué suerte tienes con ellas.
Pedazo de beso, o de abrazo, o detodojunto, coño, que me ha llegado, lagrimillas con sonrisas.
JB: jajajja ya veremos cuando tenga 14 años, estoy seguro que querrá presentarme a sus amigas ajjajajajaj
Oso: Me alegro que te guste… estas cosas se sienten cuando tienes niños.
Airelai: Tu si que eres hermosa, lo mio son palabras, lo tuyo son hechos que son infinitamente mas hermosos. Besos.
Rowane: Ya veras tu dulcecillo cuando salga, a ese si que te lo vas a comer jajajajja
Laia: por eso hay que saborear estos momentos con toda su intensidad.. cuando tenga 14 años le daré la dirección de este blog y que ella misma lea… ya veras como cambia de opinión y me deja que la acompañe a clase jajaja
Rowy: Supongo que todo llegará, pero hay que disfrutarlos y achucharlos ahora que se dejan… hay que hacerlo todos los días.
Gemma: Me alegro que te guste pero contigo es fácil, sabes perfectamente de lo que hablo ¿verdad?.. un beso.
Iratxina: Mis niñas son tiernas y solo se puede escribir de esa manera sobre ellas, la verdad es que me lo ponen muy fácil. Un beso.
Lulamy: Mi lulamy.. pobre... Yo voy a tu blog a reirme y tu vienes al mio a llorar, jajaaj menudo negocio… los dos juntos somos “sonrisas y lágrimas". Un beso muy fuerte.
¡Ay, queridiño! Cuántos recuerdos has traído a mi cabeza...
Y lo peor es que eso continúa toda la vida...
Bicos, a los cuatro.
Hola Malasanta!, tengo una buena amiga que siempre se ha caracterizado por ser muy fuerte y mostrar poco sus emociones, y por si te sirve de dato te diré que la única vez que la he visto llorar ha sido cuando sus 2 hijitos han comenzado la guardería (tienen 10 meses y por necesidades del guion se quedaran en ella hasta a comer).
Debe ser duro ... aunque inevitable.
Besos y mucho ánimo a los cuatro (a cada uno por la parte que le toca)
Por ahora yo sólo lo he visto desde los ojos que miran en contrapicado, las ganas de ver a tu padre/madre por un agujerito pequeño para saber que están ahí, que no estás solo.
Pero qué sentimientos más bonitos los de los ojos en picado.
tienes razón pero trataré de hacerlo mas amenudo...de hecho ya lo estoy haciendo.
Pues es durísimo... Como te entiendo!!! No tengo ganas ni de escribir lo compleja que está siendo la vuelta al cole, teniendo en cuenta que hemos cambiado a los tres enanos. Héctor ha empezado en segundo de primaria y es el único niño nuevo de la clase y Jan y Víctor que llevan juntos toda la vida, ahora estan en clases diferentes, así que... A ver si nos plantamos en Navidad en un abrir y cerrar de ojos...
Vine a dejarte un beso de domingo...
Es muy duro y los primeros dias mas todavia pero luego los "bebes" se adapatan, hacen sus primeros amigos, rien, aprenden y al final les emociona mucho ir a clase. Y ya veras lo que te gusta que te cuente lo que hacen.
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